Vende el sistema operativo del negocio. Cobra para siempre.
La plataforma completa, con un superagente de IA adentro, lista para salir con tu marca. Sin programar, sin montar pagos, sin verificaciones.
Antes tenías que construir el negocio. Ahora le pones tu nombre.
Lo mismo, de las dos maneras. Tú decides con cuál quieres pasar el próximo año.
Pones tu marca
Tu logo, tus colores, tu dominio, tu nombre. Cada pantalla que ve tu cliente es tuya.
Defines tu precio
Tú decides cuánto cobra cada subcuenta. Cobras sobre nuestra infraestructura de pagos, sin pasarela propia.
Metes a tu cliente
Abres su subcuenta y su negocio empieza a operar adentro el mismo día. Nada que programar.
Son las once de la noche y tu cliente acaba de escribirte.
Respondes “tranquilo, ya lo reviso”, y por dentro te estás quemando. Porque son seiscientos dólares al mes y esos seiscientos son la diferencia entre un mes tranquilo y uno raro.
Te saliste de la oficina jurando no volver a tener jefe.
Ahora tienes veinte. Y todos te pueden despedir con un mensaje.
Hay tres cosas que le puedes vender a un negocio. Solo una no se cancela.
Vender agentes de IA te da un cliente. Vender el sistema donde vive su negocio te da una renta.
Una herramienta
El negocio la usa. Cuando deja de usarla, cancela y no pasa nada. Eras reemplazable desde el primer día.
Un superagente
El negocio no lo usa: lo dirige. Le habla. Le pone nombre. Ya no perdió una herramienta — perdió a alguien.
Un sistema operativo
El negocio no lo usa ni lo dirige. Vive adentro. Sus ventas, sus conversaciones, su CRM, su historia entera suceden ahí.
Un negocio no puede cancelar el suelo sobre el que camina.
Un sistema operativo completo. Con tu nombre encima.
No una licencia ni un revendedor: la plataforma entera, operando, con tu marca en cada pantalla.
Un superagente con tu nombre
Vende, agenda, atiende y da seguimiento solo — y responde como parte del equipo de tu cliente, no como un bot genérico.
Tu marca en todo
Login, pantallas, notificaciones, dominio. Cada píxel que ve tu cliente lleva tu nombre. El nuestro no aparece.
Todo el negocio adentro
CRM, agenda, pipeline de ventas, inbox e historial completo. El lugar donde tu cliente abre el día.
50 subcuentas incluidas
50 negocios operando bajo tu sistema, cada uno con su espacio. Tú decides quién entra y cuánto paga.
Cobros resueltos desde el día uno
Cobras sobre la infraestructura de pagos de ChatLevel. Sin pasarela propia, sin empresa en EE.UU., desde donde estés.
Canales oficiales, sin riesgo
Conexiones por API oficial, no extensiones grises. Las verificaciones y los permisos ya los pasamos nosotros.
Actualizaciones incluidas
Cada mejora, cada canal nuevo, cada cambio de API lo resolvemos nosotros. Tu sistema mejora sin que muevas un dedo.
Soporte técnico detrás de ti
Tú das la cara a tu cliente; nosotros respondemos por la infraestructura. Humano en horario LATAM e IA el resto del tiempo.
Cobra desde el día uno. Sin barreras.
La barrera nunca fue el software: era poder cobrarlo. Eso ya está resuelto.
Sin empresa en Estados Unidos
No necesitas constituir nada ni tener cuenta bancaria americana para empezar a cobrar.
Sin revisiones ni aprobaciones
Nada de revisiones de primera instancia ni verificaciones eternas. Tu sistema nace listo para cobrar.
Nuestra infraestructura, tus cobros
Te apalancas en la infraestructura de pagos de ChatLevel: tus clientes te pagan a ti, con la solidez de la nuestra por debajo.
Desde cualquier parte del mundo
Vendas donde vendas — Latinoamérica, España, donde sea — el dinero fluye igual.
Donde tus clientes ya están vendiendo.
Conexiones por API oficial. Las verificaciones de plataforma las pasamos nosotros, no tú.
Los canales en habilitación se activan en tu sistema apenas quedan aprobados, sin costo ni trabajo de tu parte.
Un cliente cambia de proveedor. Nadie cambia de sistema operativo.
Tu cliente puede cambiar de agencia de ads el lunes y de diseñador cuando quiera. Pero sus ventas, sus conversaciones, su CRM y su historia de dos años están adentro.
Sacarte no es cambiar de proveedor. Es empezar de cero.
Así se ve.
Los otros te muestran cuánto cobras al mes. Nosotros, cuánto cobras en tres años.
Nosotros ponemos el suelo. Tú decides qué levantas encima.
Véndele a PYMEs o a empresas. Especialízate en una industria o abarca todas. Cobra cincuenta dólares o cinco mil. No te entregamos nichos preconfigurados ni te decimos a quién venderle.
No hay nada que construir. Tú solo le pones tu nombre.
Empiezas por cien dólares.
Incluye 50 subcuentas, canales ilimitados, mensajes ilimitados, contactos ilimitados. ¿Pasas de 50 clientes? Pagas solo las adicionales. Y mientras más creces, menos cuesta cada una.
Solicitar mi cupoLo que de verdad quieres preguntar.
Un proveedor cobra hasta que lo cambian.
Un sistema operativo cobra para siempre.
Deja de venderles tu tiempo. Véndeles el suelo.
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